Hay diversas industrias que han estado dominadas tradicionalmente por hombres. Los roles de género han relegado por años a las mujeres en la construcción. Se creía que aquellas profesiones relacionadas, como la plomería, la ingeniería y la arquitectura, eran de carácter masculino. Si bien, en la actualidad aún siguen en pie algunos prejuicios al respecto, esta idea se va dejando atrás.
La presencia de la mujer es cada vez más activa en la industria. Amanda Levete, Maribel Miceli y Concepción Mendizabal son solo algunos nombres que han revolucionado la construcción hoy en día. Sigue con nosotros en este artículo y te contaremos cómo esta situación está cambiando el panorama de este sector en México y el mundo.
La participación de las mujeres en la construcción
Para muchas mujeres en la industria de la construcción, trabajar ha significado enfrentarse retos que van más allá de lo profesional. Estos se centran en estereotipos de género sobre su potencial físico y técnico, lo cual trae como consecuencia una brecha salarial ante los hombres, aún cuando hacen las mismas actividades. Incluso, hay una gran dificultad para que ellas desempeñen posiciones de liderazgo en el sector.
A pesar de esto, cada vez son más las mujeres que integran la industria de la construcción. La mayoría de ellas desempeña roles administrativos, aunque cada vez hay más arquitectas, ingenieras y operadoras de maquinaria pesada. Hoy en día las mexicanas representan el 5.25% de los profesionistas en este sector, en contraste con el 4.3% del 2023, según informes del INEGI. En Canadá, Australia y Reino Unido, hoy en día abarcan entre el 10 y el 13% de la fuerza laboral. Incluso, en Estados Unidos, hubo un incremento del 9.1% en 2016 al 11% en 2023.


El resultado de una visión distinta
La presencia femenina está cambiando una industria tradicionalmente masculina. Aquellas mujeres trabajadoras en la construcción aportan habilidades y perspectivas únicas. Ellas tienden a formar equipos colaborativos, fomentando la diversidad e inclusión. Suelen ser más organizadas y prestar una mayor atención al detalle, algo clave para la gestión de proyectos. Además, llegan a impulsar alternativas adaptadas a las necesidades actuales y mucho más respetuosas con el medio ambiente.
Esto tiene un impacto positivo en los lugares donde laboran. Un estudio de McKinsey & Company revela que las empresas con mayor diversidad de género son un 25% más propensas a tener rendimientos financieros superiores. Al dejar de lado los prejuicios de género, se permite valorar a las personas por su talento, integrando prácticas distintas que dan mejores resultados.


Rompiendo las convenciones sociales
Hoy en día, cada vez hay más mujeres que se hacen de un nombre en esta industria. En el mundo, nombres como Amanda Levete, Elisa Bachofen y Jeanne Gang son ejemplo de su presencia. Incluso, en los Estados Unidos, existe la Asociación Nacional de las Mujeres en la Construcción (NAWIC, por sus siglas en inglés), la cual promueve que tengan progreso y liderazgo en el sector.
Por supuesto, México no se queda atrás. Nuestro país tiene arquitectas e ingenieras en la construcción que destacaron por sus aportaciones:
●Concepción Mendizábal: Fue la primera ingeniera civil en México, título que obtuvo mediante un proyecto de una torre elevada de concreto armado. Además, se llevó el Premio Ruth Rivera por su ideas innovadoras a la construcción.
●Maribel Miceli: Su trayectoria como ingeniera civil la ha convertido en presidenta del Colegio de Mujeres Profesionales de la Industria de la Construcción AC y actualmente es parte del Colegio de Ingenieros Siglo XXI.
●Frida Escobedo: Ganadora del Premio de Arquitectura Emergente y fundadora de Frida Escobedo Studio, sus propuestas la han posicionado como una de las arquitectas más importantes en el mundo. Entre sus trabajos más icónicos se encuentran la Casa Negra y la Serpentine Pavillion.
Promoviendo una industria más igualitaria

